Una amiga me regaló esta bonita caja. Mi labor fue encontrarle un sitio adecuado; cuando lo encontré y al decírselo, ella me preguntó, "y qué pondrás dentro?", me quedé un poco sin saber qué decir, y le contesté que pondría algo especial. No podía poner cualquier cosa.
Estuve dándole vueltas y vueltas al asunto, y no encontraba nada que ponerle, esperaba encontrar algo especial. Hoy por fin, lo he encontrado; debe haber sido esta lluvia la que me ha dado la alegría de saber qué voy a guardar en ella.
Los adornos navideños me recuerdan a mi infancia, y si en su momento estuve días y días buscando ese árbol "perfecto" y los adornos adecuados para él, creo que deben ser guardados en una caja tan especial como esta. Cuando abra esta caja, tendré un recuerdo de ese momento y sobretodo de la persona que me la regaló.
Es por esto que este breakfast de sábado, con su café con leche y sus cruasans recién hechos, lo dedico a dar las gracias a esta persona por haberme regalado esta caja, por haber pensado en mi al comprarla y agradecerle el haber encontrado un sitio especial donde guardar los adornos de navidad que tanto me costaron encontrar.
Feliz breakfast pulsera!