Desayunar en NYC, en una ciudad extraña, es una de las actividades más relajantes y satisfactorias que puede haber. Caminar por las grandes avenidas de Manhattan con un "Muffin" en una mano y un "hot chocolate" en la otra, mientras esos olores particulares llegan a tu nariz puede ser realmente fantástico.
Esa sensación puede trasladarse a un estado de felicidad; te relaja y te llena al mismo tiempo. Y si hablamos de felicidad, pensamos en... amor. En estos tiempos las crisis de amor abundan, y siendo tanto mujer como hombre, tod@s las sufrimos.
Desde este blog, se intentará semana tras semana, hacer de esa crisis algo pasajero, algo con fecha de caducidad. A partir de nuestra experiencia, nos pondremos al día de cómo estamos y de qué podemos hacer para pasar página.
Próxima lectura en siete desayunos.
Esa sensación puede trasladarse a un estado de felicidad; te relaja y te llena al mismo tiempo. Y si hablamos de felicidad, pensamos en... amor. En estos tiempos las crisis de amor abundan, y siendo tanto mujer como hombre, tod@s las sufrimos.
Desde este blog, se intentará semana tras semana, hacer de esa crisis algo pasajero, algo con fecha de caducidad. A partir de nuestra experiencia, nos pondremos al día de cómo estamos y de qué podemos hacer para pasar página.
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